Libros en español para Grado 3
¡Veo, bailo y toco!
Un día en el mercado se llena de sorpresas pegajosas: ¿qué pasa cuando una paleta de hielo derretida se mete en cada aventura de la Niña? Entre globos, flautas y telas brillantes, sus dedos naranjas la meten en un buen lío. Practica el presente y el pretérito con palabras como ‘como’, ‘bailo’ y ‘veo’.
¡Sin vergüenza!
Cada mañana, en cuanto mamá sale, Perro salta la cerca sin dudarlo un instante. ¿Logrará escaparse, cantar con su amigo el perro amarillo y volver a casa antes de que nadie lo note? Después de tanta aventura, le espera un poco de ‘agüita’, su cena y un sueño sin ni una pizca de ‘vergüenza’. Practica en este libro el patrón de la diéresis (güe, güi), como en ‘agüita’ y ‘vergüenza’.
¡No hay lugar para mí!
¿Alguna vez has deseado tener una casa entera solo para ti? Con nueve personas apretujadas bajo un mismo techo, el niño de esta historia sueña con silencio y espacio propio… hasta que lo consigue de verdad. ¿Será tan maravilloso como imaginaba, o extrañará el ruido y el caos de siempre? Practica jugando: busca la palabra ‘video’ mientras acompañas a este niño y a su Gato en una aventura sobre familia y gratitud.
La flauta que llora
Sofi toca su flauta junto a la ventana, y cada nota suena tan triste que hasta el cielo se pone a llorar. ¿Quién podrá encontrarla y ayudarla a sentirse menos sola? Un conejo con las mejores orejas del jardín sale corriendo para descubrirlo, guiado por una melodía que ningún amigo del jardín puede ignorar. Este libro decodificable también ayuda a tu peque a reconocer con naturalidad palabras cotidianas que vienen del inglés y de otros idiomas.
¡No te sientes ahí, Samuel!
Samuel es un cachorro enorme con una sola pasión en la vida: sentarse. Pero nunca elige bien el lugar - ni en medio del camino, ni junto a un acantilado, ni en la orilla del lago. ¿Logrará Alejandra enseñarle a Samuel cuándo y dónde sentarse, o el pobre cachorro terminará empapado otra vez? Este libro también ayuda a practicar de forma amigable las palabras que vienen del inglés y otros idiomas, tan comunes en el habla de todos los días.
¿Habrá café verde?
Zomi promete a los aldeanos aire fresco, animales lindos y un gran desayuno de campo. ¿Será tan fácil como suena, o descubrirán que la vida de granja es más difícil de lo que esperaban? Aquí, entre gallinas, ovejas y caballos zombis, nada resulta como en el folleto. Después de leer, practica palabras como ‘aquí’, ‘café’ y ‘difícil’ - un buen repaso de acentos antes de tomarte un café con esta divertida historia.
¡Cuánta agüita!
Cuando el agua se traga las calles, ¿quién va a rescatar a Lila? Aferrada a su jirafa de juguete, encuentra a Nora, una mujer valiente que le promete ayudarla a hallar a sus papás. Entre risas, canciones y sombras en la pared, Lila descubre que también ella puede ser valiente y ayudar a otros niños perdidos. Practica en contexto el uso de la diéresis con palabras como ‘agüita’ y ‘vergüenza’.
¡Susana quiere ser maga!
Susana tiene un sueño enorme: quiere ser maga de verdad, con capa, varita y un público que grite su nombre. Pero no tiene nada de eso - solo a Maco, su perro, listo para ser su asistente mágico. ¿Podrán una corona de canasta, un manto viejo y un palillo convertirse en verdadera magia? Practica con tu niño o niña las palabras ’niño’, ’niña’, ‘perro’ y ‘sol’ mientras descubren juntos el género de los sustantivos.
Gabi busca sombras
Gabi la cabra está pasando el peor día de todo el verano: hace un calor insoportable y no encuentra dónde refrescarse. ¿Logrará hallar una sombra lo bastante grande para ella? Entre los árboles del pueblo se le ocurre una idea genial que nadie esperaba. Para practicar juntos: sustantivos en plural, como en ‘árboles’, ‘flores’ y ‘paredes’.
¡Qué desorden de llamas!
Tres llamas invaden la granja de Esquel y se niegan a irse - y pronto llegan más, y más, ¡hasta que es imposible contarlas! ¿Logrará Esquel descubrir cómo detener este ‘desorden’ antes de que las llamas se coman toda la cosecha? Práctica de fonética: este cuento usa palabras con prefijos como ‘desaparecer’, ‘impaciente’ e ‘infeliz’, ¡y hasta una llama impaciente puede aprender a moverse ‘suavemente’!