La flauta triste Nivel 56
Palabras de Práctica
Repaso de todos los grupos consonánticos en contexto.
Sofi está sentada junto a su ventana. Toca su flauta. Cada nota sale triste, porque Sofi está triste. Las lágrimas le caen por las mejillas.
La canción sale por la ventana. La brisa la lleva lejos. Las notas azules giran entre las ramas de los árboles. Cada frase suena pesada y triste. Las hojas se quedan quietas para escuchar.
Arriba en el cielo, las notas empiezan a llorar. Sus lágrimas verdes caen sobre las nubes. Las nubes se llenan y se llenan. El cielo se pone gris y frío. ¡Y entonces las nubes también lloran!
Abajo en el jardín, el conejo Milo siente una gota en la nariz. Luego otra. ¡Luego diez más! —¡Qué raro! —dice Milo—. ¡El clima cambia muy rápido! La coneja Luna se acerca a su lado. Quique, una pajarita azul, se queda quieta entre las flores. Y con la lluvia baja una canción muy triste.
Sol, una flor grande y amarilla, se inclina mucho. —Alguien toca una canción muy triste. ¡Por eso llueve! ¡Abeja, haz algo! ¡Mis pétalos se mojan! Abeja mira la lluvia. Zumba una vez, dos veces, y sube al cielo como una flecha.
Abeja encuentra a Quique entre las gotas de lluvia. —¿Oyes esa canción? —dice Abeja—. Cada nota es una lágrima. —¿Pero quién está tan triste? —pregunta Quique.
Quique se posa en una rama junto a Milo. —Milo, tú tienes las mejores orejas del jardín. ¿Nos ayudas a encontrar esa canción? Milo gira sus largas orejas. Escucha. Su nariz tiembla. ¡Y sale corriendo como un tren! Quique vuela rápido para seguirlo.
Milo cruza el campo y llega a una ventana. Arriba está Sofi. Llora con su flauta en las manos. —¿Por qué tocas una canción tan triste? —pregunta Milo. Sofi mira hacia abajo. —Extraño a mi mamá y a mi papá. Cuando toco, me duele un poco menos.
Milo le cuenta a Quique. Quique le cuenta a Abeja. Abeja le cuenta a Sol. —¿Y qué esperamos? —dice Sol. Sofi baja al jardín. Luna salta a sus brazos. Milo se pega a su lado. Quique se posa en su hombro, suave como una pluma. —No estás sola. Te escuchamos. Y aquí estamos.
Sofi ya no se siente sola. Se sienta en la luz dorada con un conejo a cada lado. Quique descansa en su brazo. Abeja zumba en círculos para hacerla reír. Hoy Sofi no toca la flauta. No la necesita. ¿Y mañana? Mañana toca otra vez. ¡Y su canción hace salir el sol!