¿Volará mi cometa? Nivel 64
Palabras de Práctica
Repaso de acentuación: clasificación de palabras en agudas, graves y esdrújulas.
Toda la semana llueve y llueve en la ventana de Sara. Ella pega la nariz al vidrio y dice: —Vamos, sol. Hoy es sábado, y por fin las nubes se abren. ¡El sol entra como un río dorado! Sara sale corriendo entre los tulipanes. Hoy su cometa va a volar.
Toda la calle está afuera. ¡Cometas por todas partes! Una cometa de monstruo verde con dientes filosos. Una cometa de pez que baila en el aire. —Están bien —dice Sara—. Pero ninguna tiene una reina trol. Mi cometa también vuela hoy. Y tiene un arma secreta. Pero primero, mira cómo la hago.
Regla número uno para armar una cometa: los lados tienen que ser iguales. Exactamente iguales. Sara mide el lado izquierdo. Mide el lado derecho. Y los mide otra vez, para estar segura. Si un lado es más largo, la cometa gira sin control y ¡plaf! Directo al suelo. No, gracias.
Sara hace bocetos con su lápiz. Muchos bocetos. Después junta papel, tijeras, cinta y pegamento. Más cinta también, porque nunca sobra. Recorta las formas con cuidado. Papel, no madera. ¡Ni ladrillos! La cometa tiene que ser liviana para que el viento la lleve. Nadie lanza un ladrillo al cielo. ¿O sí?
Ahora, el hilo. Sara lo desenrolla por su cuarto, por el pasillo y por la cocina, alrededor de la planta grande. —¡Este hilo no se acaba nunca! —dice, y salta por encima de una silla. ¡No es fácil! Mientras más largo el hilo, más alto sube la cometa. Y su cometa va a subir más alto que todas.
Aquí viene la mejor parte: el arma secreta. Sara sube al techo y deja que el viento levante su cometa. Al frente hay un dibujo: una reina trol. Ojos grandes. Sonrisa más grande todavía. Y una corona dorada. —Tu trabajo es volar más alto que todas las cometas —dice Sara. La reina trol solo sonríe. Se ve lista.
Ay, no. La cometa baja. Se tambalea a la izquierda. Se tambalea a la derecha. Baja tanto que Sara casi la toca. Quizás se va a caer. —¡No, no, no! —dice Sara. Entonces una gran ráfaga de viento la levanta, y la cometa sale disparada al cielo. Más allá de los tejados. Más allá del monstruo y del pez. ¡Más allá de todas! Sara salta y salta. —¡Vamos, reina trol, vamos!
Y la cometa se va. Sube tan alto que es un diminuto rombo amarillo en el atardecer, con su corona y sus cintitas rosadas bailando en el viento. La reina de todo el cielo. Oye, ¿tú también quieres hacer una cometa? Junta papel, un par de palitos y un hilo muy, muy largo. Dibuja algo valiente al frente. Después mándala a volar y mira qué pasa.